He llegado al punto en el que no tengo una opiniòn sobre ningún tema en particular.No me incita a pensar en nada el libro que acaba de publicar Arturo Montiel, escrito por su esposa, hablando de forma sincera acerca de su trànsito como gobernador del Estado de Mèxico, o como terminò la relaciòn con su Ex esposa Maud Versini.
De ninguna manera han levantado en mi alguna opiniòn los últimos cables de wikileaks haciendo referencia a que AMLO tomaría la misma estrategia contra la delincuencia y el narco que ha tomado Felipe Calderòn.
Escuchar las declaraciones de Enrique Peña Nieto diciendo que la corrupciòn no es exclusiva del Estado que gobierna, y que este señor puede ser el pròximo Presidente de Mèxico, no exalta la tibieza de mis pensamientos.
Las marchas contra la violencia dirigidas no contra los delincuentes si no contra el gobierno, no hacen mella en mis razonamientos o emociones.
El divorcio de Marcelo Ebrard como que incentiva un poco del chisme interno que alguna vez dejo en mi ver televisiòn basura de niña.
Escuchar a Carstens hablar de economìa solo despierta pensamientos de hacer una marcha para que se haga el bypass gàstrico o entre al reality Perder para Ganar.
Finalmente los columnistas de cada periòdico publicado en la red, las opiniones de los tuiteros, y las fotos mejoradas de los faisbuqueros, no encienden la llama del seguimiento a la noticia, al chisme, al encuentro.
No sè si esto sea un virus que ha adormilado la parte frontal de mi cerebro, o el estupor irradiado por la ola de calor, tal vez sea que la contemplaciòn y meditaciòn ha perneado mi esqueleto y no tengo la voluntad de moverme.
Tal vez solo soy yo.No hay virus tal, no hay irradiaciòn…es mi imaginaciòn, en Mèxico no pasa nada.
Aclaro.A Shakira no le robaron el anillo en Monterrey.
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